Púrpura nació en Montería gracias a la visión de Lisbeth Negrete, una mujer comprometida con el bienestar integral de adolescentes y mujeres. Su propósito fue crear un espacio que trascendiera la atención psicológica tradicional, integrando acompañamiento emocional, actividades grupales y productos de autocuidado que fortalecieran la autoestima y el amor propio. Desde sus inicios, Púrpura se ha enfocado en brindar confianza y cercanía, convirtiéndose en un aliado para quienes buscan equilibrio entre lo físico y lo emocional.”
El recorrido de Púrpura refleja un crecimiento constante, impulsado por la necesidad de responder a realidades que viven muchas mujeres: la etapa posparto, los procesos oncológicos y los desafíos emocionales de la vida cotidiana. Con los Espacios Púrpura y la tienda de accesorios de cuidado personal, la empresa ha logrado construir una comunidad que se siente acompañada y comprendida. Hoy, el proyecto sigue expandiéndose con la misma esencia con la que Lisbeth lo soñó: transformar la cotidianidad en bienestar y confianza.